No hace falta que diga que me encantan las joyas y la moda, y que me encanta escribir. A los pruebas me remito. Lo recalco porque si ya es un placer hacerlo para una misma, lo es aún más si se hace en forma de colaboración para un tercero al que le gusta tu estilo y admira tus cualidades. Si a esto le sumamos que además te contacta una persona que admiras sobremanera personal y profesionalmente, y el medio para el que te reclama es la “Biblia de la moda”, apaga y vámonos. Ya colaboro con varios medios, pero esta ocasión ha sido muy especial. Mi queridísimo amigo Enrique Torres, Editor de Redacción y Edición de Vogue México y Latinoamérica, coincidió conmigo en mi época en Vogue España. Qué bien me lo pasé a su lado, jamás tuve ninguna duda de lo lejos que llegaría, ni que se iría tan lejos, literalmente hablando, de vuelta a su México natal. Nunca sabes qué caminos harán que vuelvas a reencontrarte con esas personas únicas en la vida y es de las cosas que más me gustan de ella. Gracias Quique por cruzarte en mi camino aquella vez, esta y espero que lo hagas mil veces más.

Sobra decir que ha sido un placer y un gusto poder escribir y contar los orígenes y algunas de las leyendas que esconde la piedra que representa este mes de octubre: el ópalo, para Vogue México y Latinoamérica. Aquí os dejo las fotos de los reportajes y la portada. Espero que quien lo lea pueda entender el poder que desprenden estas piedras y las aprecie tanto como yo.
Eri

